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The Southwestern Naturalist publishes research in the study of the biota found in the region including southwestern United States, Mexico, and Central America.
The California spotted owl (Strix occidentalis occidentalis), an older forest species of conservation concern, has declined in many historically occupied forests due to habitat loss from severe wildfire and other environmental changes. Although population trends have been well documented in the Sierra Nevada mountain range in the western United States, less is known about population status at the range boundary in Southern California, a region experiencing rapid environmental change. Therefore, we conducted extensive spotted owl nighttime surveys during the 2022 breeding season in the San Gabriel Mountains of the San Bernardino and Angeles national forests, the Sierra Pelona Mountains of the Angeles National Forest, and the Los Padres National Forest. These surveys included historically occupied territories; spatially extensive, low-intensity surveys outside of these historical territories; and surveys in regions with potentially high-quality owl habitats. We compared remotely sensed data of vegetation conditions and disturbance between currently occupied and currently vacant territories, and at currently vacant territories during the period of historical occupancy and after the loss of territorial owls, to assess potential causes of population change. We made 1,913 visits to call points, surveying an area of 1,100 km2, yet we located only eight currently occupied territories. Out of 13 historically occupied territories, only 3 (23%) remained occupied. Currently, spotted owls were more likely to occupy territories with a greater basal area of deciduous trees. Furthermore, currently vacant territories had greater levels of drought-related tree mortality after the period of detection of the last owls. Our findings suggest that habitat scarcity, exacerbated by drought-induced tree mortality, declines in oaks, and possibly warming temperatures, may be contributing to spotted owl population declines in Southern California, although the small number of occupied territories in the region limited inferences. Our results align with other recent work indicating this species' rarity and decline in Southern California, with functional but declining populations in the San Bernardino Mountains.
El búho moteado de California (Strix occidentalis occidentalis) – una especie forestal antigua de interés para la conservación – ha disminuido en muchos bosques ocupados históricamente debido a la pérdida de hábitat por los graves incendios forestales y otros agentes de cambio que han afectado a la vegetación. A pesar de que las tendencias poblacionales de los búhos y los factores responsables por esas tendencias han sido bien estudiados en la cordillera de Sierra Nevada en el oeste de Estados Unidos, se sabe menos sobre el estado de la población en el límite del área de distribución en el sur de California, una región que está experimentando un rápido cambio medioambiental. Por lo tanto, realizamos estudios nocturnos extensos del búho moteado durante la temporada de reproducción del 2022 en las Montañas de San Gabriel de los Bosques Nacionales de San Bernardino y Angeles, las Montañas de Sierra Pelona del Bosque Nacional de Angeles, y dentro el Bosque Nacional de Los Padres. Estos estudios incluyeron estudios enfocados en los territorios que han sido históricamente ocupados por búhos moteados; estudios espacialmente extensos y de baja intensidad fuera de los territorios que han sido históricamente ocupados; y estudios en áreas específicamente escogidas por su habitat de potencialmente alta calidad para los búhos moteados. Como análisis exploratorio, usamos datos de teledetección para comparar las perturbaciones y las condiciones de la vegetacion entre los territorios que están actualmente ocupados y los que están actualmente desocupados. Para comprender las causas del cambio poblacional, también comparamos datos obtenidos mediante detección remota sobre las condiciones de la vegetación y las perturbaciones entre territorios actualmente ocupados y actualmente vacantes, y en territorios actualmente vacantes durante el período de ocupación histórica y después de la pérdida de los búhos territoriales. Realizamos 1,913 visitas a los puntos de llamada, inspeccionando un área de aproximadamente 1,100 km2, aunque sólo localizamos ocho territorios actualmente ocupados. De los 13 territorios que fueron históricamente ocupados, sólo 3 (23%) permanecían ocupados. En la actualidad, es más probable que los búhos moteados ocupen territorios con mayor área basal de árboles caducifolios. Además, los territorios que están actualmente desocupados presentaban mayores niveles de mortalidad arbórea relacionada con la sequía después del periodo de detección de los últimos búhos. Así pues, además de la escasez de hábitat adecuado, la rareza y posible pérdida de territorios que observamos en esta región puede estar relacionada con el declive de los robles y la mortalidad de los árboles porla sequía, potencialmente en conjunto con el calentamiento de las temperaturas, aunque el pequeño número de territorios ocupados en la región limitó nuestras inferencias. Nuestros resultados son consistentes con otros estudios recientes que indican que los búhos moteados parecen ser raros o estar en declive en muchas partes del sur de California, con poblaciones funcionales pero en declive en las montañas de San Bernardino.
We surveyed the Área de Protección de Flora y Fauna Maderas del Carmen (APFFMC) in Coahuila, Mexico for amphibians and reptiles in 2018 and 2019. This is a remote and understudied region of northern Mexico. Survey methods included visual encounter surveys and nightly road surveys. During our surveys we documented 15 new distribution records including one new state record for Coahuila (Aspidoscelis exanguis), one significant range extension (Sceloporus parvus), and several new municipality records. Our results and previous collections indicate the presence of 67 native amphibian and reptile species and one introduced gecko (Hemidactylus turcicus) within the APFFMC.
Muestreamos el Área de Protección de Flora y Fauna Maderas del Carmen (APFFMC) en Coahuila, México, para documentar anfibios y reptiles durante 2018 y 2019. Esta es una región remota y poco estudiada del norte de México. Los métodos de muestreo incluyeron encuentros visuales y estudios nocturnos de carreteras. Durante nuestros muestreos, documentamos 15 nuevos registros de distribución, incluido un nuevo registro estatal para Coahuila (Aspidoscelis exanguis), una extensión de distribución significativa (Sceloporus parvus), y varios registros municipales nuevos. Nuestros resultados y colecciones previas indican la presencia de 67 especies nativas de anfibios y reptiles y un gecko introducido (Hemidactylus turcicus) dentro del APFFMC.
In regions of intensive agriculture, such as the Yaqui Valley in Sonora, Mexico, unsustainable farming practices such as monoculture, excessive agrochemical use, and removal of native vegetation are prevalent. However, the impact of these practices on biodiversity is not well understood. In this study, we determine the diversity, abundance, and landscape affinities of the bird community in the Yaqui Valley. Between the fall of 2018 and the summer of 2019, we detected 16,775 individuals of 110 species grouped in 37 families along 15 routes. The species with the highest abundance were white-winged dove (Zenaida asiatica), Eurasian collared dove (Streptopelia decaocto), mourning dove (Zenaida macroura), rock pigeon (Columba livia), yellow-headed blackbird (Xanthocephalus xanthocephalus), red-winged blackbird (Agelaius phoeniceus), cliff swallow (Petrochelidon pyrrhonota), and Mexican duck (Anas diazi). The spring season had the highest biodiversity index, with more insectivorous species, followed by fall (carnivore species) and summer (piscivorous species). Of the recorded birds, 51 species were reproductive, 35 terrestrial, and 16 aquatic. They used abandoned fields (Gambel's quail, Callipepla gambelii), farms (Eurasian collared dove), aquatic vegetation (fulvous whistling duck, Dendrocygna bicolor; killdeer Charadrius vociferus), edge herbaceous vegetation (rufous-winged sparrow, Peucaea carpalis; song sparrow, Melospiza melodia; western meadowlark, Sturnella neglecta; common yellowthroat, Geothlypis trichas; yellow-breasted chat, Icteria virens), high arboreal layers (black-bellied whistling duck, Dendrocygna autumnalis), terrestrial vegetation (curve-billed thrasher, Toxostoma curvirostre), irrigation network (black-necked stilt, Himantopus mexicanus; burrowing owls, Athene cunicularia), and aquatic and terrestrial habitats (Mexican duck). Of the 110 species detected, 41 species (37%) are included in at least one conservation instrument, and the vulnerability increases with time. Regarding crop features, harvested_wheat combined with corn and various_crops had the highest bird biodiversity index. In contrast, immature_wheat, one of the most common landscapes in the Yaqui Valley, had the highest abundance of only a few species of birds.
Las regiones con agricultura intensiva, como el valle del Yaqui (YV) en Sonora, México, se caracterizan por sus prácticas agrícolas no sustentables como el monocultivo, alto uso de agroquímicos y la remoción de vegetación nativa. Sin embargo, poco se sabe de los efectos de estas prácticas en la biodiversidad. Este estudio se centra en determinar la diversidad, abundancia y afinidades del paisaje de las poblaciones de aves del YV. Del otoño de 2018 al verano de 2019, se hicieron observaciones directas de aves a lo largo de 15 rutas, por un total de 16,775 aves de 110 especies agrupadas en 37 familias. Las especies con la mayor abundancia fueron: Zenaida asiatica, Streptopelia decaocto, Zenaida macroura, Columba livia, Xanthocephalus xanthocephalus, Agelaius phoeniceus, Petrochelidon pyrrhonota y Anas diazi. El periodo de primavera presentó el mayor índice de biodiversidad, con un mayor número de aves insectívoras, seguido por el otoño (especies carnívoras) y el verano (especies piscívoras). De las aves registradas, 51 especies fueron reproductivas, 35 terrestres y 16 acuáticas. Estas especies usaron campos abandonados (Callipepla gambelii); granjas (Streptopelia decaocto); vegetación acuática (Dendroygna bicolor, Charadrius vociferus), vegetación herbácea del borde (Peucaea carpalis, Melospiza melodia, Sturnella neglecta, Geothlypis trichas, Icteria virens); estratos árboreos altos (Dendrocygna autumnalis); vegetación terrestre (Toxostoma curvirostre), red de irrigación (Himantopus mexicanus, Athene cunicularia); y hábitats acuáticos/terrestres (Anas diazi). Del total de 110 especies detectadas, 41 especies (37%) están incluidas en al menos un instrumento de conservación y su vulnerabilidad se incrementa con el tiempo. En cuanto a las características de los sembradíos, el trigo cosechado combinado con maíz y otros cultivos resultaron con los mayores índices de biodiversidad de aves. En contraste, el trigo inmaduro, uno de los paisajes más comunes en el VY, tuvo la mayor abundancia de aves de solo pocas especies.
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