Pumas (Puma concolor) are solitary large carnivores that exhibit high energetic investments while hunting prey that often take multiple days to consume. Therefore, pumas should behave in a way to maximize their energetic gains, including using caching, which is a behavior used by many mammal species to preserve and store food or to conceal it from conspecifics and scavengers to limit their losses. Yet pumas do not always cache their kills. In order to understand caching behavior, we used variables associated with the kills such as prey mass, search time, climate, and habitat to test 20 ecological models (representing four a priori hypotheses: food perishability, resource pulse, consumption time, and kleptoparasitism deterrence) in an information-theoretic approach of model selection to explore factors related to the caching behavior. Models were run with information from tracked radio-collared pumas in California over a 2.5-year period and identified a total of 352 kills. Overall, we documented pumas caching 61.5% of their kills, including 71.6% of Black-tailed Deer (Odocoileus hemionus columbianus), their primary prey in the study area. The model with a quadratic effect of adjusted mass of prey on puma caching probability had all of the empirical support (w = 1.00). Specifically, pumas were most likely to cache intermediate-sized prey, such as yearling and adult female deer, and also fed from cached kills for longer periods of time. Larger prey may be too large to easily cache, making it less energetically efficient—while small prey can often be consumed quickly enough to not require caching. This suggests that intermediate-sized prey may be the optimal size for caching, allowing a puma to feed for multiple days while not greatly increasing energetic output. The hypotheses we tested were not mutually exclusive and pumas caching their prey may occur for several reasons; nevertheless, our study demonstrated that pumas use caching to extend their foraging time and maximize energetic gains when preying on intermediate-sized prey.
El esconder comida es un comportamiento utilizado por muchas especies, entre ellos los carnívoros, para conservar y almacenar alimentos u ocultarlos de congéneres y de carroñeros. Los pumas (Puma concolor) son grandes carnívoros solitarios que invierten gran cantidad de energía en cazar sus presas, que a menudo tardan varios días en consumir. Por lo tanto, los pumas deberían comportarse de manera que puedan maximizar sus ganancias energéticas, incluyendo el esconder su comida para reducir las pérdidas a manos de vertebrados carroñeros; sin embargo, los pumas no siempre esconden sus presas. En California rastreamos pumas con radio collares durante 2años y medio, e identificamos 352 presas cazadas. Usando variables asociadas a las cacerías, probamos 20 modelos, que representan 4 hipótesis a priori (alimento-caducidad, recurso-pulso, consumo-tiempo y cleptoparasitismo-disuasión), con un enfoque teórico de la información para explorar factores relacionados con el comportamiento de esconder el alimento. En general, documentamos que los pumas escondieron el 61,5% de sus presas, de las cuales 71,6% eran de ciervo de cola negra (Odocoileus hemionus columbianus), su principal presa en el área de estudio. El modelo con efecto cuadrático de la masa corporal de la presa ajustada (proporción de peso de presa:peso de puma) sobre la tasa de escondido de presa del puma tuvo todo el soporte (w = 1,00). Específicamente, era más probable que los pumas escondieran presas de tamaño intermedio, como ciervos jóvenes de un año y hembras adultas, y los pumas también se alimentaban de las presas escondidas durante períodos de tiempo más largos, lo que respalda la hipótesis de que este comportamiento incrementa la energía ganada. Las presas más grandes pueden ser demasiado grandes para esconderlas fácilmente, haciendo que la actividad sea menos eficiente desde el punto de vista energético, mientras que las presas pequeñas a menudo se pueden consumir lo suficientemente rápido como para no requerir ser escondidas. Esto sugiere que las presas de tamaño intermedio pueden ser el tamaño óptimo para ser escondidas, lo que permite que un puma se alimente durante varios días sin ser energéticamente costoso. Las hipótesis que probamos no son mutuamente excluyentes, por lo que el esconder las presas puede ocurrir por varias razones. nuestro estudio ilustra cómo los pumas suelen esconder su alimento para extender su tiempo de alimentación y maximizar las ganancias energéticas al consumir presas de tamaño intermedio.